Manuel Ruiz Garcia
Aunque se han encontrado indicios de que el horno en la calle Gloria data de principios del siglo XVIII, se tienen datos relativos a su existencia en 1773.
En el año 1857 ya hay certeza sobre su propiedad, de forma que se ha podido contrastar la veracidad de la información que se conserva entre los hierros forjados de la cancela de entrada al patio de la empresa. En esos años, la fabricación del pan se hace de una forma muy primitiva, con amasado manual y con un molino de piedra de tracción animal para el trigo.
Sin embargo, la empresa La Gloria, tal como llega a nuestros días, comienza su historia el 27 de marzo de 1923, cuando su fundador, D. Manuel Ruiz García, arrienda el negocio antes mencionado. Tras algunos años se realizaron las primeras reformas, modernizando las instalaciones, ya viejas, y ampliando el negocio a otro horno cercano. Así, en 1926 se introduce la primera instalación mecánica consistente en una amasadora y un cilindro refinador. Sin embargo, ciertos rasgos de panadería artesana no se perderían nunca, y prueba de ello es el torno (mesa de trabajo) con tapa de caoba, que aún hoy, con más de 75 años de antigüedad, se conserva y utiliza diariamente.

El progreso de La Gloria en sus primeros años es prueba de la tenacidad y del caracter emprendedor de su fundador, que consiguió ganarse la confianza y el afecto de los vecinos del barrio de Santa María, donde se encuentra.
En 1962 D. Manuel Ruiz García fallece, quedando la panadería a cargo de sus hijos Manuel y José Ruiz Marchante, acompañados por su madre y hermanas.
En 1968, la actividad de La Gloria se extiende al campo de la bollería y la pastelería, siendo las primeras elaboraciones obra de la viuda del fundador, Dª María Marchante. Desde este momento, la variedad de productos de bollería y pastelería ha ido creciendo, poniendo el acento en las especialidades más gaditanas, como el Pan de Cádiz y los Currusquillos, sin perder de vista en ningún momento su origen tradicional y artesano.

La mayor transformación tuvo lugar entre los años 1976 y 1984. En este periodo se realizaron las renovaciones más profundas de sus instalaciones, que en su mayor parte siguen aún vigentes.
Actualmente, el Grupo La Gloria está formado por un equipo humano de más de 65 personas. La formación de este personal ha ocupado un espacio importante en la historia de la empresa, permitiendo la adaptación a los cambios en los gustos y necesidades de los consumidores, entre los que ya se puede hablar de generaciones.
En el campo social, La Gloria lleva a cabo un una importe función didáctica, acercando a los escolares gaditanos el primer alimento natural, el pan, como base de una alimentación sana y parte de la dieta mediterránea. Esta labor se lleva a cabo, por una parte, a través de los convenios suscritos con la Junta de Andalucía para servir en centros escolares los llamados desayunos andaluces, y por otra parte, a través de las visitas de los colegiales a los obradores, donde aprecian y participan directamente en la elaboración de productos naturales.